El acto institucional celebrado en el Congreso de los Diputados con motivo del Día de Recuerdo y Homenaje a las Víctimas del Golpe Militar, la Guerra Civil y la Dictadura ha desatado una intensa controversia política después de que concluyera con la interpretación de una versión adaptada del Cara al Sol, el histórico himno de Falange.
La representación formaba parte de una pieza teatral de la compañía ButacaZero centrada en la memoria de las conocidas como las rapadas de Fuendejalón, un grupo de mujeres represaliadas durante la Guerra Civil y los primeros años del franquismo. Sin embargo, el momento ‘charo’ que más reacciones ha generado fue la interpretación de una letra modificada sobre la melodía del himno falangista, que varios asistentes siguieron desde la primera fila. De risa..
La letra adaptada decía: "Cara al sol con el melón pelado como la bola de un billar, hoy te ves con el pelo rapado por no querer callar. Tanto a ti como a tu compañera la Falange metió la tijera".
Entre los presentes se encontraban la presidenta del Congreso, Francina Armengol, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, y diversos dirigentes socialistas, que participaron en el acto desarrollado dentro de la sede parlamentaria.
La polémica no tardó en trasladarse a las redes sociales y al debate político. Los críticos del evento consideran contradictorio que un homenaje destinado a denunciar los abusos del franquismo terminara recurriendo precisamente a una adaptación de uno de los símbolos más reconocibles de la Falange. También cuestionan que una actividad sufragada con fondos públicos incluyera elementos teatrales que algunos consideran impropios de una institución como el Congreso de los Diputados.
Las críticas se han extendido además a parte de la escenografía utilizada durante la representación. Entre los elementos del montaje figuraban referencias visuales vinculadas a la represión sufrida por mujeres durante el franquismo, un recurso artístico que también ha generado controversia fuera del ámbito parlamentario.
Quienes defienden el acto sostienen, por el contrario, que la adaptación pretendía resignificar un símbolo histórico vinculado al régimen franquista para convertirlo en una denuncia de la represión sufrida por miles de mujeres. Desde este punto de vista, la utilización de la melodía buscaba precisamente subrayar el contraste entre el simbolismo original de la canción y el homenaje a sus víctimas.
Mientras el Gobierno reivindica estos actos con dinero público y propios del wokismo más ‘charo’, como una obligación democrática de recuerdo y reparación, la oposición y numerosos usuarios en redes sociales cuestionan tanto su formato como la oportunidad de destinar recursos públicos a iniciativas de carácter artístico e ideológico en la sede de la soberanía nacional.



















