La tragedia ferroviaria de Urda ha abierto un nuevo frente de enfrentamiento político en las redes sociales. La activista ultraizquierdista y Sanchista Carla Galeote ha cargado contra VOX, el futbolista Marcos Llorente y quienes han opinado públicamente sobre el accidente, acusándolos de intentar sacar rédito de una desgracia cuando todavía se desconocen las causas exactas del siniestro.
«España es ese país donde hay una desgracia y en ese momento ya tenemos a VOX sacando rédito, a Marcos Llorente y terraplanistas dando lecciones y a todólogos opinando como si supieran lo que ha pasado aunque ni los expertos ni los familiares lo sepan. Así nos va. Qué cansancio…», ha escrito.
Un mensaje que ha provocado numerosas respuestas críticas. "Hipócrita mugrosa" le han dicho. Varios usuarios, españoles de bien, cuestionan que Galeote presente las críticas al Gobierno y al ministro de Transportes, Óscar Puente, como un intento de aprovechar políticamente la tragedia, mientras reprochan a sectores de la izquierda haber recurrido también a accidentes y desgracias para desgastar a sus adversarios.
«La izquierda también politiza las tragedias»
Entre las respuestas difundidas aparecen reproches directos a la activista: «Tápate un poquito, Carla, que tú eres la primera que politizas lo que te conviene», le escribe un usuario. Otro le recrimina que reclame prudencia a quienes cuestionan la gestión del Gobierno mientras, según su argumento, la izquierda también utiliza tragedias para atacar a dirigentes conservadores.
Otros comentarios aluden al 11-M, al accidente del Yak-42 y a la polémica por la muerte de Maricarmen, convertida recientemente en objeto de enfrentamiento político. Los usuarios cuestionan que se exija silencio o contención cuando las críticas afectan al Gobierno, pero se admita la confrontación política cuando el adversario es el PP o Isabel Díaz Ayuso.
- "Lecciones de la izmierda ni una".
- "A ver si te atreves a ponerte en la chaqueta los nombres de estas víctimas".
- "La izquierda es especialista en politizar cualquier tragedia".
- "Toma, HIJA DE PUTA. Inclúyete entre los todólogos. A ver cuanto tardas en darnos tu opinión de experta. MUGROSA".
- "De eso sabéis mucho vosotros. Lo dices mientras seguís intentando sacar rédito político con las residencias de mayores en Madrid..."
- "Ay Xarla... Date un puto punto en la bocaza esa. Lecciones de moral ninguna".
También hay respuestas que cuestionan la descalificación de Marcos Llorente como «terraplanista» y defienden que exigir responsabilidades a un ministro no equivale necesariamente a atribuirle de antemano la causa de un accidente. El futbolista había reclamado a Puente que se centrara en la seguridad ferroviaria y rindiera cuentas cuando las cosas fallan.
La polémica sobre dónde termina la crítica y empieza el oportunismo
El debate plantea una cuestión de fondo: ¿cuándo una exigencia de responsabilidades se convierte en utilización partidista del dolor? La respuesta no depende únicamente de quién formula la crítica, sino también de sus argumentos, del momento y de si respeta los hechos conocidos.
Es razonable exigir prudencia mientras los investigadores trabajan y las familias esperan información. Pero esa prudencia no puede convertirse en una prohibición de preguntar por el mantenimiento, los protocolos de seguridad o la gestión de los responsables públicos.
La tragedia de Urda merece una investigación rigurosa y respuestas transparentes. Y el debate público debería servir para esclarecer qué ocurrió, no para convertir a las víctimas en munición partidista.




















