Pedro Sánchez vuelve a situar el uso del Falcon en el centro de la polémica. El presidente del Gobierno viajó este lunes, 26 de octubre, a Asturias en un avión oficial para participar por la tarde en un mitin del PSOE en Gijón, donde arropará a la candidatura socialista al Congreso encabezada por Adriana Lastra de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.
Según publica El Debate, Sánchez incluyó en su agenda oficial dos actividades institucionales en la ciudad asturiana: una visita a las instalaciones de Astilleros Armón, prevista para las 13:00 horas, y un encuentro con responsables y educadoras del centro educativo Los Nuberinos, vinculado al proyecto «Les Escuelines», a las 15:30 horas. El acto electoral socialista estaba programado para las 18:30 horas.
La coincidencia entre las visitas oficiales y el mitin vuelve a abrir el debate sobre el uso de los medios de transporte del Estado durante la precampaña electoral. De acuerdo con los datos publicados por Falcon Despega, el Dassault Falcon 900, con indicativo T.18-3, despegó de la base aérea de Torrejón de Ardoz a las 11:23 horas y aterrizó en Asturias a las 12:09.
Un precedente que se repite
El periódico recuerda que esta práctica no es nueva. En diciembre de 2021, El Debate informó de que Sánchez había utilizado el Falcon para acudir a actos de su partido en ocho ocasiones en apenas mes y medio. La polémica volvió a intensificarse durante la campaña de las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2023.
En aquella ocasión, el diario publicó que el presidente había recorrido unos 24.000 kilómetros entre abril y finales de mayo utilizando el Falcon y el helicóptero Super Puma para desplazamientos relacionados con mítines socialistas.
La cuestión de fondo es la separación entre las obligaciones institucionales del presidente y sus compromisos como dirigente del PSOE. La utilización de medios oficiales para desplazamientos que coinciden con actos electorales plantea interrogantes sobre los criterios aplicados, la necesidad de los trayectos y el coste que asume el erario público.
La transparencia, en el centro del debate
El Gobierno debe atender sus compromisos institucionales y el presidente necesita desplazarse por el territorio nacional. Sin embargo, cuando esos viajes coinciden con actos de partido en plena precampaña, resulta relevante conocer qué parte del desplazamiento responde a la actividad oficial y cómo se justifica el uso de recursos públicos.
La información publicada por El Debate vuelve a poner el foco en una cuestión recurrente durante la etapa de Sánchez en La Moncloa: la utilización del Falcon en un contexto en el que la agenda institucional y la actividad partidista comparten jornada y destino.
La polémica no se limita al avión presidencial, sino que afecta a la exigencia de transparencia sobre los recursos del Estado y su utilización durante las campañas electorales. Una explicación detallada de los desplazamientos y de su justificación institucional permitiría a los ciudadanos evaluar con mayor precisión una práctica que lleva años generando controversia.




















