El Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) ha entregado a la Audiencia Nacional un informe que pone en evidencia la implicación directa de las fuerzas de seguridad marroquíes en la invasión de Ceuta los días 30 y 31 de julio, cuando 72.000 personas cruzaron irregularmente la frontera en apenas 48 horas. El documento, al que ha tenido acceso El Español, incluye 32 fotografías que muestran a gendarmes marroquíes uniformados y no uniformados guiando y organizando el paso de los inmigrantes hacia territorio español.
Según el informe, los agentes marroquíes “dan indicaciones a las personas que cruzan irregularmente la frontera para superar obstáculos y organizan el acceso a la zona de vehículos de gran tonelaje con gran cantidad de inmigrantes”. El CENIF también ha identificado a un grupo de “agentes dinamizadores sobre el terreno”, hombres de entre 30 y 50 años, de complexión atlética, vestidos con ropa discreta y gorras con logotipos policiales, que actuaban como coordinadores de la entrada masiva.
Agentes de paisano dirigiendo la invasión
Estos individuos, según la Policía, “transmitían liderazgo y control”, caminaban en sentido contrario al flujo de personas, arengaban a la masa y grababan el avance con sus teléfonos móviles. En algunos casos, incluso impartían instrucciones al personal uniformado marroquí desplegado en la zona, lo que demuestra una coordinación jerárquica entre ambos grupos.
El informe subraya que esta práctica no es nueva y que Marruecos ya había utilizado tácticas similares en anteriores entradas masivas en Ceuta y Melilla. Sin embargo, en esta ocasión, la Policía considera que el proceso fue “más elaborado y eficiente”, con una planificación previa y una ejecución coordinada entre distintos niveles de mando.
Una invasión planificada
El CENIF concluye que lo ocurrido en Ceuta “no responde a un fenómeno migratorio espontáneo”, sino a una acción planificada y ejecutada por agentes marroquíes con capacidad de influencia y experiencia operativa. El informe, que ya está en manos de la jueza María Tardón, refuerza la tesis de que la invasión fue organizada desde el país vecino y que España fue víctima de una operación dirigida con fines ajenos al mero tránsito migratorio.


















