La red ferroviaria española vuelve a registrar una incidencia grave en una jornada marcada por la tragedia de Urda (Toledo). Un tren de trabajos de mantenimiento ha descarrilado este miércoles por la noche en Sevilla, obligando a interrumpir la circulación de la línea C4 de Cercanías. El incidente se produjo en la zona de La Negrilla, a la altura de la estación de Padre Pío-Palmete, y sus causas todavía se desconocen.
El descarrilamiento tuvo lugar alrededor de las 20:40 horas, cuando el convoy realizaba una maniobra. El tren transportaba vagones de material vacíos y únicamente viajaba en él el maquinista, que resultó ileso. Adif confirmó que no se habían producido heridos ni fallecidos.
La incidencia obligó a suspender la circulación de la línea C4, cuyo recorrido circular conecta la estación de Sevilla-Santa Justa con Palacio de Congresos, Padre Pío-Palmete, Hospital Virgen del Rocío y San Bernardo.
A través de sus canales oficiales, Adif comunicó que la interrupción se debía a la salida de los ejes de un tren de mantenimiento y aseguró que se estaba trabajando para resolver la incidencia lo antes posible.
Renfe alerta de alteraciones este jueves
Las consecuencias del descarrilamiento no se limitarán a la noche del miércoles. Renfe ha advertido de que el servicio de Cercanías de Sevilla se verá «muy afectado» durante la jornada de este jueves y ha recomendado a los usuarios buscar medios de transporte alternativos.
Por el momento, no se han detallado todas las alteraciones previstas ni el tiempo que podría prolongarse la interrupción. La recuperación del servicio dependerá de los trabajos necesarios para retirar el material afectado y restablecer las condiciones de seguridad.
El incidente adquiere especial relevancia por coincidir con el accidente ferroviario de Urda, que ha conmocionado al país y ha reabierto el debate sobre el mantenimiento de las infraestructuras, la seguridad ferroviaria y la capacidad de respuesta de los responsables del sistema.
Sin embargo, por ahora no existe información que permita relacionar ambos sucesos ni atribuir el descarrilamiento sevillano a un fallo de mantenimiento. Las causas deberán esclarecerse mediante la investigación correspondiente. Y mientras continúa la investigación, los usuarios de la C4 deberán permanecer atentos a las comunicaciones oficiales de Adif y Renfe para conocer la evolución del servicio y las alternativas disponibles.






















