El gasto en mantenimiento de la alta velocidad ferroviaria española por viajero ha descendido un 27,5% entre 2015 y 2024, hasta situarse en 8,50 euros por pasajero. Se trata del nivel más bajo de la última década, según un informe del Instituto de Estudios Económicos (IEE) elaborado a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de Adif.
El estudio alerta de la diferencia entre el aumento del número de usuarios del AVE y la evolución de los recursos destinados a conservar las infraestructuras ferroviarias. Esta situación vuelve a situar el mantenimiento de la red de alta velocidad en el centro del debate sobre la seguridad y las inversiones en el ferrocarril español.
La cuestión ha cobrado especial relevancia tras los accidentes ferroviarios mencionados en el debate público, entre ellos los ocurridos en Urda (Toledo) y Adamuz (Córdoba), que han reavivado las discusiones sobre la conservación de las vías y la gestión de las infraestructuras dependientes del Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente.
El gasto de mantenimiento del AVE alcanza su nivel más bajo en una década
Los datos del IEE muestran una evolución irregular del gasto destinado al mantenimiento de la alta velocidad por pasajero durante los últimos años. En 2015, España dedicaba 11,70 euros por viajero a esta finalidad, una cifra que se redujo hasta los 9,80 euros en 2018.
En 2019, el indicador experimentó una recuperación y alcanzó los 11,30 euros por pasajero. Sin embargo, la pandemia alteró considerablemente la evolución de esta variable: la caída de los desplazamientos provocó que el gasto calculado por viajero aumentara hasta los 31,70 euros en 2020.
Este incremento no respondió necesariamente a una mayor inversión en mantenimiento, sino al fuerte descenso del número de pasajeros durante las restricciones sanitarias.
Con la recuperación de la movilidad ferroviaria y la incorporación de nuevos operadores, el gasto por usuario volvió a disminuir. En 2022 se situó en 11,70 euros, bajó a 9,20 euros en 2023 y terminó en 8,50 euros en 2024.
Esta última cifra representa el mínimo de la serie analizada y supone una reducción del 27,5% respecto a 2015.
El número de pasajeros crece un 100,8% desde 2015
Uno de los principales aspectos destacados por el informe es la diferencia entre la evolución de la demanda y los recursos de mantenimiento por viajero.
Según el IEE, el número de pasajeros de alta velocidad aumentó un 100,8% entre 2015 y 2024. Este crecimiento ha incrementado la utilización de las infraestructuras ferroviarias y ha elevado las exigencias sobre su conservación.
La liberalización del transporte ferroviario y la llegada de compañías como Iryo y Ouigo han contribuido a ampliar la oferta de servicios y a aumentar el número de usuarios.
La tendencia continuó en 2025. Los servicios comerciales de alta velocidad transportaron aproximadamente 44,5 millones de pasajeros, un 12% más que en 2024 y cerca del doble de los registrados en 2019.
El aumento del tráfico pone de relieve la importancia de adaptar los recursos destinados al mantenimiento a las necesidades de una red cada vez más utilizada.
Adif aumenta el gasto total, pero el mantenimiento por pasajero disminuye
La reducción del gasto por viajero no significa que Adif haya recortado necesariamente el presupuesto total destinado a conservar las líneas de alta velocidad. De hecho, los datos disponibles reflejan un incremento de los recursos globales dedicados a estas tareas.
Según las cifras recopiladas por RTVE, Adif destinó más de 2.000 millones de euros al mantenimiento de la red de alta velocidad entre 2019 y 2024.
Durante ese periodo, el gasto anual pasó de 298,9 millones de euros en 2019 a 444,3 millones en 2024.
No obstante, el aumento del presupuesto debe analizarse junto con la evolución del tráfico ferroviario, la ampliación de la red y el crecimiento del número de usuarios. Cuando la demanda aumenta más deprisa que los recursos disponibles, el gasto calculado por pasajero puede disminuir incluso aunque la inversión total se incremente.
Por este motivo, el indicador de mantenimiento por viajero ofrece una perspectiva distinta de la que proporciona el presupuesto global de conservación.
Los ingenieros advierten sobre las necesidades de conservación ferroviaria
El ingeniero Jesús Contreras, vinculado a la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil, ha calificado de «brutal» el déficit inversor en declaraciones recogidas por OKDIARIO.
El especialista señala que el incremento del tráfico ferroviario y las características de los nuevos convoyes elevan las exigencias de conservación de las infraestructuras.
El mantenimiento preventivo resulta fundamental para preservar el estado de las vías y de los distintos elementos que componen la red ferroviaria. Por ello, la planificación de las inversiones debe tener en cuenta tanto la extensión de las infraestructuras como su intensidad de uso y sus necesidades técnicas.
El debate no se limita, por tanto, a cuánto dinero se destina al mantenimiento, sino también a si los recursos disponibles son suficientes para responder al desgaste y a las necesidades de una red en expansión.
España destina menos dinero al mantenimiento ferroviario por kilómetro que la media europea
Las diferencias con otros países europeos constituyen otro de los puntos relevantes del informe del Instituto de Estudios Económicos.
De acuerdo con los datos de Eurostat correspondientes al periodo 2019-2024, España destinó 45,5 millones de euros por cada 1.000 kilómetros de vía al mantenimiento ferroviario. La media de los países europeos analizados se situó en 80,6 millones de euros.
Estas cifras se refieren al conjunto de la infraestructura ferroviaria española y no únicamente a las líneas de alta velocidad.
La distancia entre ambos indicadores refleja una diferencia en los recursos destinados a conservar la red y sirve de referencia para evaluar las necesidades de inversión del sistema ferroviario español.
El IEE calcula un déficit de inversión de 3.600 millones de euros
El informe estima que España tendría que incrementar un 77% el gasto de mantenimiento por kilómetro para alcanzar la media europea utilizada en la comparación.
Según los cálculos del organismo, este ajuste supondría destinar alrededor de 570 millones de euros adicionales a la conservación de las infraestructuras ferroviarias.
Además, el estudio cifra en aproximadamente 3.600 millones de euros el déficit acumulado de inversión necesario para compensar la depreciación de la red ferroviaria española.
Estas estimaciones sitúan la conservación de las infraestructuras entre los principales retos de la política ferroviaria. El objetivo es mantener la capacidad operativa de la red y responder al incremento de la demanda sin descuidar las necesidades de renovación y mantenimiento.
Óscar Puente defiende el aumento de la inversión en mantenimiento
Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha defendido en distintas ocasiones que los recursos destinados a la conservación de las vías han aumentado durante los últimos años.
Los datos de Adif reflejan un crecimiento del gasto total de mantenimiento y de la inversión por kilómetro de alta velocidad. Sin embargo, el informe del IEE pone el foco en que el número de pasajeros ha crecido a un ritmo superior al del indicador de gasto por viajero.
Ambas variables permiten observar el problema desde perspectivas diferentes: por un lado, la evolución del presupuesto destinado a conservar las infraestructuras y, por otro, la relación entre esos recursos y el volumen de tráfico que soporta la red.
En este contexto, el mantenimiento del AVE y la inversión ferroviaria vuelven a ocupar un lugar destacado en el debate sobre la planificación de las infraestructuras en España, especialmente ante el aumento sostenido del número de pasajeros y las necesidades de conservación de la red de alta velocidad.



















