José Luis Rodríguez Zapatero reapareció este jueves en RTVE en una entrevista de más de 42 minutos en la que respondió a las principales cuestiones relacionadas con la investigación judicial que le afecta. El expresidente negó haber participado en el rescate de Plus Ultra, rechazó haber dado instrucciones para crear sociedades offshore en Dubái, defendió el origen de las joyas investigadas y calificó de "locura" que se relacione a sus hijas con la figura de testaferros.
Estas son las principales claves que dejó durante la entrevista.
Niega cualquier implicación en el rescate de Plus Ultra
Zapatero rechazó de forma tajante haber intervenido en el rescate de la aerolínea Plus Ultra o haber influido sobre responsables de la SEPI o del Gobierno.
El expresidente aseguró que nunca habló con ninguna autoridad pública para favorecer la operación y defendió que su papel fue "nulo", insistiendo en que nunca ejerció ningún tipo de influencia sobre el proceso.
Reconoce la llamada a Cendoya, pero niega tráfico de influencias
Uno de los momentos más destacados llegó cuando admitió haber mantenido una conversación telefónica con Javier de Cendoya. Sin embargo, negó que ese contacto pudiera interpretarse como un caso de tráfico de influencias.
Zapatero sostuvo que esa llamada no perseguía alterar ninguna decisión administrativa ni política y rechazó que pueda utilizarse como prueba de una actuación irregular.
Rechaza haber ordenado crear una sociedad offshore en Dubái
El expresidente también respondió a las preguntas sobre una supuesta sociedad offshore vinculada a Dubái.
Zapatero negó de forma categórica haber dado instrucciones para constituir una empresa de ese tipo y calificó esa acusación de "absolutamente incierta". Además, afirmó que nunca habló con nadie para crear estructuras societarias en el extranjero y defendió que esa acusación forma parte de una interpretación que rechaza por completo.
Las joyas: "Ni uso, ni destino, ni afán patrimonial"
Otro de los bloques centrales de la entrevista estuvo dedicado a las joyas cuyo valor ha sido estimado en más de un millón de euros.
Zapatero defendió que nunca existió intención de obtener un beneficio económico con esas piezas y resumió su posición asegurando que no hubo "ni uso, ni destino, ni afán patrimonial". Según explicó, permanecieron guardadas durante años y aseguró que ofrecerá todas las explicaciones en sede judicial.
"No voy a decir el país" de origen de las joyas
Preguntado por el país del que procedían las joyas, el expresidente evitó responder.
"No voy a decir el país", afirmó, justificando su negativa en que prefiere explicar todos los detalles directamente ante el juez y no durante una entrevista televisiva.
Reconoce que quizá no debió aceptar las joyas
En otro de los momentos más llamativos de la conversación, Zapatero admitió que, visto con perspectiva, probablemente habría actuado de otra manera.
El expresidente aseguró que "seguramente hubiera tomado otra decisión", en referencia a la aceptación de aquellos regalos, aunque insistió en que nunca existió ánimo de enriquecimiento personal.
Califica de "locura" que sus hijas fueran testaferros
Zapatero reaccionó con contundencia cuando fue preguntado por la referencia que hace el procedimiento judicial a sus hijas.
El expresidente aseguró que jamás se le habría pasado por la cabeza utilizarlas como testaferros y calificó esa hipótesis de "locura". Además, anunció que aportarán toda la documentación necesaria para acreditar su actividad profesional y desvincularlas de cualquier actuación irregular.
Defiende su actividad como consultor privado
Durante la entrevista, Zapatero reivindicó el trabajo que ha desarrollado desde que abandonó la Presidencia del Gobierno.
Insistió en que todas sus actividades profesionales se han desarrollado dentro de la legalidad y negó que su condición de expresidente implicara el uso de influencias para favorecer intereses empresariales.
Asegura que responderá donde corresponde: ante el juez
A lo largo de la entrevista, Zapatero remitió en varias ocasiones al procedimiento judicial para responder a las cuestiones más delicadas.
El expresidente defendió su derecho a la presunción de inocencia, aseguró que demostrará su versión durante el proceso y sostuvo que muchas de las informaciones conocidas hasta ahora forman parte de un "juicio paralelo" que, a su juicio, no refleja la realidad de los hechos.




















