La intoxicación de gaviotas detectada en el litoral de Ceuta ha llevado a la asociación DAUBMA a reclamar a la Ciudad Autónoma análisis toxicológicos y medidas sobre las duchas de las playas. Aseguran que desde finales de agosto se han atendido más de 40 gaviotas patiamarillas con problemas neuromotores, especialmente en El Trampolín y otras zonas de baño. La entidad estudia como posible origen el agua procedente de duchas donde se habrían utilizado geles, champús y otros productos de higiene, aunque todavía no existen análisis que demuestren esa relación causal.
DAUBMA reclama análisis del agua por la intoxicación de gaviotas
La Asociación para la Defensa del Arbolado Urbano, la Biodiversidad y el Medio Ambiente de Ceuta (DAUBMA) quiere que la Administración investigue qué está ocurriendo en varios puntos del litoral. Según la información publicada por El Pueblo de Ceuta, la organización ha solicitado la toma de muestras del agua de escorrentía de las duchas y su posterior análisis. También reclama inspeccionar las instalaciones en las que se haya detectado el uso de productos de higiene personal.
DAUBMA plantea incluso el cierre temporal de aquellas duchas donde se confirme la existencia de contaminación. La organización también pide abrir un expediente administrativo para esclarecer los hechos y determinar si se han producido infracciones ambientales.
Según recoge el medio ceutí, el informe técnico de DAUBMA está fechado este 12 de septiembre de 2026 y califica provisionalmente el episodio como un «brote epizoótico de origen tóxico». La entidad propone además mantener durante 30 días un seguimiento de los nuevos casos, realizar evaluaciones veterinarias a los ejemplares afectados y practicar necropsias si se registran muertes.
Más de 40 gaviotas afectadas desde finales de agosto
La posible intoxicación de gaviotas comenzó a llamar la atención de la asociación por la reiteración de animales que presentaban síntomas similares. DAUBMA asegura que durante las últimas semanas se han atendido más de 40 ejemplares de gaviota patiamarilla (Larus michahellis).
Los casos se remontan a finales de agosto y se concentran especialmente en la playa de El Trampolín, aunque también se han localizado aves afectadas en otras zonas de baño del litoral ceutí. Según el informe de la asociación, los ejemplares presentan debilidad extrema, desorientación, incapacidad para volar y problemas neuromotores.
En algunos animales también se habrían observado parálisis parcial de las extremidades, vómitos, irritación gastrointestinal, pérdida de respuesta a estímulos y una fuerte deshidratación. La repetición de un cuadro similar en decenas de ejemplares ha llevado a DAUBMA a estudiar la existencia de un posible foco ambiental. Ahora reclama pruebas que permitan determinar qué sustancia, patógeno u otro factor está detrás de los casos.
Intoxicación de gaviotas: las duchas, bajo sospecha
Una de las hipótesis de DAUBMA dirige la atención hacia el uso de productos de higiene en las duchas públicas de las playas. La asociación asegura haber detectado el empleo de geles, champús, perfumes, cremas y otros productos en estas instalaciones, una práctica que, según recuerda, está prohibida por la normativa municipal.
DAUBMA plantea que el agua procedente de las duchas podría alcanzar determinados lugares donde las aves beben o buscan alimento. La entidad asegura haber observado una coincidencia entre algunos de los puntos donde aparecen animales afectados y las áreas por las que discurre el agua de escorrentía de estas instalaciones.
Entre los compuestos que la asociación considera necesario investigar figuran tensioactivos, conservantes, perfumes y siliconas presentes habitualmente en productos cosméticos. Pero esta hipótesis sobre la intoxicación de gaviotas necesita todavía confirmación científica. La información disponible no permite afirmar que los productos utilizados en las duchas sean la causa de los síntomas.
Precisamente por ello, DAUBMA reclama análisis toxicológicos del agua y de los animales afectados que permitan determinar si existe contaminación, identificar las posibles sustancias y establecer su procedencia. La organización advierte además de que el problema podría alcanzar a otras especies que utilizan los mismos puntos para beber o alimentarse. De confirmarse la presencia de contaminantes, las palomas urbanas serían otro grupo potencialmente expuesto.
La asociación pide reforzar el control en las playas
La asociación propone poner en marcha una campaña informativa para recordar que no pueden utilizarse productos de higiene personal en las duchas públicas y aumentar el control para garantizar el cumplimiento de la normativa. Según la información de El Pueblo de Ceuta, el informe de DAUBMA hace referencia además a determinados grupos de personas llegados a Ceuta los días 30 y 31 de julio, a los que la asociación atribuye el uso de productos de higiene en estas instalaciones.
DAUBMA establece una relación temporal entre esas prácticas y la posterior aparición de los casos. Sin embargo, esa coincidencia temporal no demuestra por sí misma que exista una relación causal entre ambos hechos. Será la investigación solicitada a la Administración y, especialmente, los resultados de los análisis los que puedan determinar si el agua de las duchas guarda alguna relación con las decenas de aves afectadas. La asociación sostiene que localizar cuanto antes el origen de la posible intoxicación permitiría actuar sobre el foco y evitar la aparición de nuevos ejemplares con síntomas.
El Trampolín acumula otros episodios recientes relacionados con fauna
La alerta por la intoxicación de gaviotas coloca de nuevo el foco sobre El Trampolín, escenario durante las últimas semanas de otro episodio relacionado con animales. Como publicó La Bandera a partir de informaciones difundidas por 'Informativos Telecinco', unas imágenes mostraron recientemente a varias personas manipulando una cría de delfín que había sido sacada del agua en esta playa.
Según la información publicada entonces, uno de los individuos habría golpeado al cetáceo con un palo. Posteriormente intentaron devolverlo al mar, aunque el animal parecía haber muerto. Aquel no fue el único episodio que generó controversia. PACMA denunció otro caso en el que aparecía un hombre transportando una oca con las patas atadas en la zona del Pantano.
Un ciudadano que presenció los hechos intentó retenerlo hasta la llegada de la Guardia Civil, pero el individuo consiguió marcharse, según las informaciones publicadas sobre el suceso. En ninguno de estos casos se acreditó que los animales hubieran sido capturados con intención de consumirlos.






















