El desplome electoral del PSOE continúa y alcanza niveles inéditos. La última encuesta de NC Report para La Razón, publicada el 4 de septiembre, sitúa al partido de Pedro Sánchez en el 24,9% de los votos, su peor registro en toda la legislatura y el más bajo desde la Transición. Con entre 98 y 100 escaños, los socialistas rozarían el suelo histórico y perderían más de dos millones de votos respecto a las elecciones del 23J de 2023, cuando obtuvieron el 31,7%.
El sondeo refleja el impacto directo de la invasión a Ceuta y de los escándalos judiciales que han salpicado al Gobierno durante el verano. Lejos de recuperar terreno tras el parón estival, el Ejecutivo se enfrenta a una desmovilización masiva de su electorado: solo dos tercios (66,9 %) de quienes votaron al PSOE volverían a hacerlo hoy, mientras que el resto optaría por la abstención o por otras formaciones. A pesar de estos datos, parece insólito que todavía, y con la que sigue cayendo, un 25% de votantes sigan teniendo en la mente a Pedro Sánchez, al PSOE y a los socialistas.
PP y VOX consolidan una mayoría constitucional
El gran beneficiado de la caída socialista es el Partido Popular, que alcanzaría el 34,4 % de los votos y entre 147 y 149 diputados, seguido por VOX, que se dispara al 18,3 % y lograría 62 a 64 escaños, su mejor resultado histórico. Juntos, ambos partidos sumarían más de la mitad del electorado (52,7 %) y entre 209 y 213 diputados, una mayoría cualificada que les permitiría reformar la Constitución o renovar órganos clave como el Tribunal Constitucional, el CGPJ o RTVE sin necesidad del apoyo socialista.
La izquierda, en mínimos
El bloque progresista se hunde. Sumar cae al 5,7 % y apenas 7 a 9 escaños, mientras Podemos se reduce al 3,4 % y entre dos y tres diputados. La encuesta confirma que el desgaste del Gobierno y la falta de control de la agenda política han dejado a la izquierda sin capacidad de movilización ni de recuperación del voto perdido.
El panorama que dibuja NC Report es claro: Sánchez lleva al PSOE a su suelo electoral, mientras la derecha y la ultraderecha consolidan una mayoría inédita desde 1978.




















