Más de la mitad de los cerca de 30.000 migrantes que han entrado de forma ilegal en Ceuta desde el jueves lograrán quedarse en España a pesar del acuerdo de devolución alcanzado con Marruecos, según fuentes policiales consultadas por OKDIARIO. El precedente de la crisis de 2021, cuando tampoco se logró repatriar ni a la mitad de los llegados, alimenta ese pronóstico.
Lo que anticipan las fuentes policiales
Pedro Sánchez y su ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajaron el viernes a Ceuta tras anunciar que España y Marruecos habían acordado la devolución, lo antes posible, de todos los inmigrantes entrados de forma ilegal en la ciudad. Sin embargo, las fuentes policiales consultadas por OKDIARIO advierten de que ese objetivo choca con la experiencia de crisis anteriores.
Según sus cálculos, miles de personas, en una cifra que podría superar el 20% de la población de la ciudad autónoma, habrían entrado en Ceuta sorteando con facilidad los controles fronterizos.
El precedente de 2021 que pesa sobre las previsiones
La última gran crisis migratoria en la ciudad, la de mayo de 2021, dejó cifras que sirven ahora de referencia. De los más de 12.000 inmigrantes que entraron entonces en 48 horas, no se consiguió devolver ni a la mitad: alrededor de 1.500 personas fueron repatriadas en las horas posteriores y la cifra final de devoluciones alcanzó las 4.000 en los meses siguientes, a las que se sumó un millar de retornos voluntarios.
Miles de menores no acompañados, el gran problema
Uno de los principales obstáculos para las devoluciones, recuerdan las fuentes policiales, son los menores no acompañados. En la crisis de 2021 más de 800 menores extranjeros quedaron bajo la tutela del gobierno local, ya fuera porque no colaboraron, porque Marruecos no quiso aceptarlos o porque sus propias familias no los reclamaron.
La sombra de una crisis migratoria como herramienta de presión
Como ya ocurrió en 2021, vuelve a investigarse la posible responsabilidad de Marruecos en el origen de la avalancha. En aquella ocasión, informes policiales y del CNI situaron a altas instancias marroquíes detrás de una operación destinada a presionar a España en la cuestión del Sáhara, con rumores orquestados y gendarmes que se retiraron temporalmente de sus puestos fronterizos.
En esta ocasión, tanto Rabat como Madrid han optado por señalar a las mafias de la inmigración como responsables, en paralelo a una reciente sentencia del Tribunal Supremo que habría abierto un resquicio legal aprovechado por quienes intentan entrar en Ceuta.
Qué puede pasar en los próximos días
Con el dispositivo de seguridad reforzado y el acuerdo de devolución ya anunciado, el Gobierno confía en revertir la tendencia de crisis anteriores. Las fuentes policiales consultadas, sin embargo, insisten en que la experiencia acumulada apunta a que buena parte de los recién llegados a Ceuta acabará permaneciendo en España, al margen de lo que se firme sobre el papel.




















