Las imágenes de un grupo de inmigrantes con una cría de delfín en la playa del Trampolín han provocado una oleada de indignación en Ceuta que ya ha terminado trasladándose a Change.org. Una vecina de la ciudad, Nadia García Gómez, ha impulsado una recogida de firmas para reclamar que las autoridades identifiquen a las personas implicadas, investiguen lo sucedido con el animal y determinen las responsabilidades que correspondan.
La petición por la cría de delfín golpeada en Ceuta llega después de que durante el miércoles comenzaran a circular grabaciones realizadas en la propia playa. En ellas aparece un grupo de personas alrededor del pequeño cetáceo y posteriormente uno de los hombres lo transporta en brazos hacia la zona de las escolleras.
Qué ocurrió en el Trampolín
La primera información conocida dejaba importantes interrogantes. Las imágenes permitían observar a uno de los individuos transportando una cría de delfín aparentemente muerta, pero inicialmente se desconocía cómo había llegado el animal hasta sus manos y qué había ocurrido antes de comenzar la grabación.
Horas después aparecieron nuevos datos. Según la reconstrucción publicada, la cría se encontraba nadando muy cerca de la orilla cuando varios integrantes del grupo la sacaron del agua. Uno de ellos habría golpeado posteriormente al animal en la cabeza con un palo, dejándolo gravemente herido y aparentemente sin vida.
Un trabajador de Ecoservicios que realizaba tareas de limpieza en la playa habría presenciado parte de la escena y recriminado a los implicados su comportamiento. Según ese relato, les indicó que no debían manipular al cetáceo y que tenían que avisar a los servicios encargados de recoger este tipo de animales.
Los individuos habrían intentado entonces devolverlo al agua, aunque el ejemplar parecía no presentar ya signos de vida. Posteriormente, uno de ellos volvió a cogerlo y el grupo se dirigió hacia la parte posterior de las escolleras, donde desapareció de la vista de quienes estaban grabando.
El paradero del animal, una incógnita
Este último punto añade otro interrogante al episodio. Después de que el grupo se internara detrás de los bloques, los testigos dejaron de tener contacto visual con sus integrantes y no consta públicamente qué ocurrió después con el cuerpo del animal.
Tampoco consta, por el momento, un informe veterinario o forense que establezca oficialmente la causa de la muerte del cetáceo. Por este motivo, aunque los testimonios publicados sostienen que recibió un golpe en la cabeza y posteriormente apareció aparentemente sin vida, no puede darse todavía por acreditado que ese impacto fuera la causa de su muerte sin una conclusión técnica o una investigación de las autoridades.
La petición por la cría de delfín golpeada en Ceuta pretende precisamente que el episodio no termine únicamente en las imágenes difundidas a través de las redes sociales. Su impulsora reclama que las instituciones competentes actúen para identificar a los involucrados y esclarecer qué sucedió realmente.
«Me da igual de dónde sean»
Nadia García Gómez asegura que no pertenece a ninguna asociación y explica que puso en marcha la iniciativa a título particular después de conocer las imágenes. La promotora reclama que el origen de los implicados no condicione la respuesta de las autoridades y concentra su petición en el supuesto daño causado al animal.
«Me da exactamente igual de dónde sean, hay que juzgar y condenar este acto cruel», sostiene García Gómez, que dirige su reclamación a la Delegación del Gobierno en Ceuta, la Consejería de Medio Ambiente y el SEPRONA. La petición solicita que se utilicen los recursos disponibles para identificar formalmente a las personas que aparecen relacionadas con el episodio y que, si la investigación acredita una infracción penal o administrativa, se apliquen las consecuencias previstas legalmente.
La petición por la cría de delfín golpeada en Ceuta reclama concretamente que «caiga sobre ellos todo el peso de la ley». La plataforma utiliza expresiones como «asesinada» para referirse a la cría, pero esa es la caracterización empleada por los promotores de la campaña y no una conclusión judicial o veterinaria.
Otro incidente con animales en Ceuta
El episodio del Trampolín no ha aparecido de manera aislada. Prácticamente al mismo tiempo se difundieron imágenes de otro individuo transportando un ave con las patas atadas en la zona del Pantano. Según la información publicada, un vecino le recriminó la conducta e intentó seguirlo mientras esperaba la llegada de la Guardia Civil, pero el hombre consiguió marcharse sin ser identificado.
También se conoció otro episodio en el que trabajadores de Ecoservicios intervinieron después de observar a una persona que había capturado un ganso aparentemente con intención de llevárselo. Los empleados consiguieron recuperar el ave y devolverla posteriormente al pantano.
Estos acontecimientos han trasladado parte de la preocupación existente en Ceuta desde la seguridad ciudadana hacia la protección de su patrimonio natural. La ciudad continúa afrontando las consecuencias de la entrada masiva registrada a finales de julio y mantiene a miles de personas en una situación asistencial y administrativa compleja. La coincidencia temporal, sin embargo, no permite atribuir conductas individuales al conjunto de los migrantes que permanecen en la ciudad.
El SUP también denuncia las imágenes
La polémica ha trascendido además el ámbito local. Ana Alarcón, portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), se refirió este jueves por la noche a las imágenes durante una intervención televisiva y calificó de «auténtica salvajada» lo ocurrido con la cría. La representante sindical relacionó el episodio con otras denuncias sobre animales registradas durante las últimas semanas en Ceuta.
La petición por la cría de delfín golpeada en Ceuta busca ahora transformar esa indignación en una actuación institucional. Identificar a quienes aparecen en las imágenes será uno de los primeros pasos necesarios si las autoridades deciden abrir o ya han abierto diligencias sobre el episodio.
Hasta que esas pesquisas aclaren los hechos, hay dos elementos que conviene diferenciar: las grabaciones verificadas muestran al grupo y a uno de sus integrantes transportando al cetáceo aparentemente muerto, mientras que la reconstrucción sobre la extracción del animal del agua y el golpe con un palo procede de los testimonios publicados posteriormente. La causa exacta de la muerte continúa sin estar determinada oficialmente.





















