El Gobierno socialista presta dinero púbico 'reembolsable en condiciones preferenciales' al Ministerio de Economía y Finanzas marroquí
Entre los escándalos agendados esta semana por el gobierno de Sánchez ha pasado inadvertido, entre las medidas que atacan el mercado laboral (subida del SMI) y a la propiedad privada (legalización de la inquiokupación), la aprobación de un préstamo superior a 750 millones de euros destinado a Marruecos para la adquisición de trenes.
Según consta en el comunicado oficial, difundido por la prensa del país vecino, "se concede a la ONCF y al Ministerio de Economía y Finanzas marroquí un préstamo, reembolsable en condiciones preferenciales que determinará la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), financiado por el Fondo para la Internacionalización de las Empresas (FIEM), para el proyecto de suministro de hasta 40 trenes interurbanos por un valor máximo de 754.302.566 euros".
Préstamo reembolsable en condiciones preferenciales
El motivo de la concesión del préstamo millonario de dinero público, resumido por 'Onda Cero', es una nueva apuesta estratégica del Gobierno para fortalecer las relaciones comerciales con el reino alauí y aumentar las posibilidades de obtención de un contrato para CAF.
Esta situación se debe a la decisión de Marruecos, en la fase inicial de adjudicación del contrato para 150 trenes, de mantener solo a estos dos fabricantes en la contienda. El acuerdo total contempla la compra de 168 trenes, incluidos 18 de alta velocidad, con un coste aproximado de 1.800 millones de euros.
Tal y como recuerda 'La Razón', después de que la española Talgo quedara fuera del proceso, las compañías francesa Alstom y china CRRC Zhuzhou Locomotive Co también fueron descartadas. Actualmente, la coreana Hyundai Rotem y la española CAF siguen en la competencia para proveer a la ONCF con trenes interurbanos, TNR y RER.
¿Megacontrato de trenes u otra 'venta de submarinos a la India'?
En la línea de la propaganda subvencionada, que vendió en su momento el inexistente hito de Sánchez sobre su fracasada venta de submarinos españoles a la India, se supone que el préstamo de dinero público pretende acercar la concesión de un megacontrato a una empresa española -con un moto superior a 1.800 millones de euros-, que incluye el mantenimiento de la infraestructura durante veinte años.




















